Dónde está tu corazón
¿se quedo enterrado?
o acaso es de piedra
y se ha roto en pedazos,
como ocultar sentimientos
que son tan grandes como el mar,
debes tener por dentro un gran vacio
para poderlos guardar,
o tal vez pretendes que nos creamos
que eres el único que sufres esta realidad,
perdona, en ella sufren más de cuatro
y ello se debe a tu gran irresponsabilidad,
el no saber estar a la altura
en el momento que tu hija llegó,
al negar lo innegable
a lo que a ti, nunca se te negó,
hoy quiero recordarte
que yo si tengo corazón,
y si algún día recuperas el tuyo
enmienda tu gran falta y pide perdón,
ya verás que bien te sientes
e incluso dormirás mejor.
¿se quedo enterrado?
o acaso es de piedra
y se ha roto en pedazos,
como ocultar sentimientos
que son tan grandes como el mar,
debes tener por dentro un gran vacio
para poderlos guardar,
o tal vez pretendes que nos creamos
que eres el único que sufres esta realidad,
perdona, en ella sufren más de cuatro
y ello se debe a tu gran irresponsabilidad,
el no saber estar a la altura
en el momento que tu hija llegó,
al negar lo innegable
a lo que a ti, nunca se te negó,
hoy quiero recordarte
que yo si tengo corazón,
y si algún día recuperas el tuyo
enmienda tu gran falta y pide perdón,
ya verás que bien te sientes
e incluso dormirás mejor.


















2 comentarios:
Hola,
Las culpas oprimen el corazón y ennegrecen el alma, nada mejor que el arrepentimiento para limpiar tantas amarguras guardadas en nuestro interior.
El pedir perdón nos hace mejores personas y, hasta podremos dormir mejor, como tú tan sabiamente lo dices en tu poema.
Un abrazo.
Desgarrada carta-poema, pero llena de una gran verdad.
Hay que saber cuando hay que pedir perdón, nos hace mejores.
Abrazos.
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