Tengo ganas de sentir su voz
tengo ganas de sentir su aliento,
tengo ganas de que vuelva
en este preciso momento,
aquella mañana maldita
cuando entre mis brazos
su vida se apagaba,
le roge a Dios y a la Virgen
que no se la llevaran,
y despacio, muy despacio
su vida se apago,
y con un beso en los labios
me despedí de mi amor,
cada noche cuando me duermo
recuerdo con amargura ese momento,
yo le decía, te necesito cariño
pero su vida se me iba perdiendo,
hoy la necesito más que nunca
es lo que siento en mi interior,
y si dijera lo contrario
estaría engañando a mi corazón.
tengo ganas de sentir su aliento,
tengo ganas de que vuelva
en este preciso momento,
aquella mañana maldita
cuando entre mis brazos
su vida se apagaba,
le roge a Dios y a la Virgen
que no se la llevaran,
y despacio, muy despacio
su vida se apago,
y con un beso en los labios
me despedí de mi amor,
cada noche cuando me duermo
recuerdo con amargura ese momento,
yo le decía, te necesito cariño
pero su vida se me iba perdiendo,
hoy la necesito más que nunca
es lo que siento en mi interior,
y si dijera lo contrario
estaría engañando a mi corazón.


















1 comentarios:
Hola...
El Adios siempre nos duele, más cuando es de esta manera, para siempre... Solo el recuerdo nos consuela, el recordar los hermosos momentos vividos con ese ser amado. alivia, mitiga el dolor...
Gracias por visitar mi "rincón" espero sea de tu agrado...
En más te sigo y te leo...Si¡¡
Te saludo
Osvaldo
Publicar un comentario en la entrada