La carretera se lo llevó
un día de madrugada,
solo en aquella cuneta
oscura y abandonada,
un día de madrugada,
solo en aquella cuneta
oscura y abandonada,
era el día de su santo
cuando su vida se trunco,
con cuarenta primaveras
esposa e hijo,
¿Dónde estaba Dios?
Era un hombre honrado
honesto y trabajador,
para sacar adelante
a su familia
a la que llevaba siempre
en su corazón,
un amigo como los de nunca
un compañero sin igual,
un padre entregado a su hijo
y un marido ejemplar,
donde puedo reclamar en esta vida
las injusticias del destino fatal,
solo podre llorar mi pena en silencio
y recordar que fue para mí
como un hermano
y se llamaba Juan.


















3 comentarios:
Muy triste historia, y me toca leerla en el mero dia de Sn Juan
un abrazo
Triste historia, por desgracia tantas veces repetidas.
Haces preguntas que no tienen respuesta, si acaso en la sinrazón de lo ocurrido.
Lo siento.
Es una pena tener que deir a quien le reclamamos, cuando le arebatan la vida una gran perona que queremos, me auno a tu pena porque tambien perdi a mi hermano en un acacidente.
Un abrazo
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